El pasado domingo 15 tuvo lugar la inmersión organizada por Víctor Yeste como remedio al estrés y a las ganas de suicidarse que provocan los exámenes de Junio.
El lugar elegido para dicha inmersión fue una zona en la que hay “un pecio enorme” (según palabras de Sarita), situada a un par de minutos a velocidad Tarro Blanco al suroeste (a mano derecha, para los de la LOGSE) del puerto de Pobla de Farnals. El barco hundido estaba bastante cerca de la costa (la profundidad a la que bajaron osciló entre los 6 y los 10 metros, siendo la máxima 10,6), así que la inmersión fue bastante relajada y larga (50 minutos aprox.).
A las 9:50 habían quedado con Víctor en el puerto el grupo de buceadores que debían embarcar en el Tarro; Marta, Sarita, Nuria B., Laura Cádiz, Javi Calabuig, un chaval que nadie conocía que se llamaba Carlos, otro desconocido llamado Salva y un Sujeto 1 aún por identificar. También estaba allí el segundo del trío calavera (Edu) con su novia (Neus). Después de cargar todos los apechusques en el barco, pusieron rumbo hacia el lugar de la inmersión y llegaron allí a eso de las 10:40.
El día era estupendo, bastante sol y casi nada de viento. Hacía calor y el agua estaba muy clara, con una visibilidad de unos cuatro metros. Una vez en sitio, apareció el tercero del trío calavera, Jose. Iba con Ana (su mujer) y un Sujeto 2 que tampoco se ha identificado hasta ahora. Los traía desde Sagunto en una zodiac nueva que se había comprado.
Con todo, nuestros chic@s de la UCV se echaron al agua y bajaron por el cabo del hierro con la misión de explorar el pecio. A la cabeza iba Víctor (que llevaba un carrete amarrado por un extremo a él y por el otro al hierro) seguido de Nuria y Marta y, en segundo lugar, iban Laura y Sarita con uno de los sujetos sin identificar. A la cola, Javi y Carlos. Tuvieron que usar linternas debido a que el barco era muy grande y tenía muchísimos rincones donde no daba la luz. El fondo era de sustrato blando, una mezcla de fangos y restos de conchas de moluscos. La fauna predominaba sobre la flora, aunque alrededor había gran cantidad de algas, zonas algo más arenosas cubiertas con Caulerpa y algunas zonas con posidonia en bastante mal estado. Se pudieron ver gran cantidad de peces (lábridos, blénidos, muchos representantes del género Diplodus, algunos medio dormidos que incluso se dejaban tocar, etc.), algún poliqueto, equindoermos (holoturias sobre todo y también erizos), colonias de ascidias, gorgonias, poríferos, gran cantidad de nudibranquios de color blanco - morado y naranja - violeta, e incluso algún que otro turbelario.
Tras casi una hora de inmersión (y porque entraron en reserva, que si no…), pusieron rumbo hacia la superficie haciendo una parada de un par de minutos a 6 metros (innecesaria, sólo por seguridad y por practicar). Las chicas salieron más o menos cerca del barco, pero Javi y Carlos aparecieron a unos 15 metros, así que se llevaron una buena paliza. Antes de subir al barco, ya sin los equipos, estuvieron un rato chapoteando y haciendo el tonto, ya que el agua estaba muy buena. Al subir al barco Víctor les dio “curasanes” de chocolate, que los pobreticos venían de pasarlo mal ahí abajo, no fuera a ser que alguno se desmayara…
Al final, rellenaron el libro, comentaron los aspectos más relevantes y cada uno pa su casa con muy buen sabor de boca. Debajo tenéis algunas de las fotos que sacaron.
Víctor, el resto también queremos salir, así que ya estás organizando otra para después de exámenes…


